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Cuidados y mantenimientos de las cámaras de vigilancia nocturna

mantenimientos de las cámaras de vigilancia nocturna

A  continuación te traemos algunos consejos que te pueden ayudar a disfrutar de tu cámara de vigilancia o de cacería por mucho más tiempo.

La instalación

Antes de pensar en el mantenimiento, debes asegurarte de que tu cámara queda firmemente colocada y esté, en lo posible, lejos de cualquier peligro. Estos equipos son propensos a sufrir “vandalismo”, tanto de humanos como de animales, ya sea de manera accidental o premeditada.

Cuidados y mantenimientos de las cámaras de vigilancia nocturna

Por ejemplo, se reportan numerosos ataques de osos, zorros, jabalíes y hasta ganado a las cámaras de cacería. Trata de colocar tu cámara lo más alto que puedas, sujetándola o anclándola correctamente a una base sólida (troncos gruesos, postes, paredes, desfiladeros de roca, etc.) mediante correas de sujeción, trípodes o bases con anclaje.

Evalúa las posibilidades de que el agua de la lluvia, ríos, embalses y otros cuerpos de agua cercanos puedan inundar la zona y toma las precauciones correspondientes. Recuerda que estos dispositivos son capaces de soportar humedad, polvo y hasta nieve, pero no se pueden sumergir sin sufrir graves daños.

Trata de mimetizar la cámara. Aunque las trialcams vienen pintadas con patrones de camuflaje, nunca está demás cubrirlas o disimularlas con ramitas o pasto. Al hacerlo, asegúrate de que el “disfraz” no interfiera con el ángulo de detección de movimiento y de visión.

La limpieza

Asea los lentes con frecuencia para mantener la nitidez de las imágenes. Consulta en el manual de usuario o en la página web del fabricante que tipo de productos son aptos para tal fin. Elegir productos químicos e implementos inadecuados puede rayar los lentes  o deteriorar sus componentes. Se recomienda utilizar una gamuza de microfibra para limpiar el sistema óptico ya que dejan pelusas y no son abrasivos.

Asegúrate de que, al limpiar el aparato, no estés modificando el ángulo de visión, en especial si estás monitoreando un área muy específica. Cerciórate de que no haya objetos o plantas que puedan interferir en la grabación.

La alimentación eléctrica

Aunque muchas cámaras de vigilancia nocturna y de fototrampeo se alimentan de pilas o baterías, algunas también admiten conexión eléctrica (AC o DC). Si este es el caso, verifica el estado del cableado, de los conectores y trata de que queden lo menos expuestos a la intemperie.

Si utilizan pilas, debes elegir aquellas que garanticen mayor durabilidad de carga y mejor calidad para evitar que se derramen (sulfatado) y estropeen los componentes electrónicos internos, ya que los compuestos químicos que expulsan las pilas dañadas son altamente corrosivo.

Para prevenir este problema te recomendamos comprar pilas alcalinas o de iones de litio debido a que duran mucho más y resisten mejor los cambios de temperatura. Además, elige marcas reconocidas que te garantices mejor desempeño aun cuando sean un poco más costosas.

mantenimientos de las cámaras de fototrampeo

Asimismo, debes cambiar periódicamente las pilas.  Por muy buenas que sean el tiempo y el calor las deterioran tarde o temprano. Si ya ha ocurrido un derrame, los expertos aconsejan esparcir bicarbonato sódico sobre el líquido antes de retirarlo y luego limpiar con zumo de limón.

No es aconsejable mezclar pilas de diferentes tipos con distinto tiempo de uso. Cada vez que hagas un recambio, asegúrate de que todas sean, preferiblemente, de la misma marca y tecnología.

Si no vas a usar tu cámara por un largo tiempo, es conveniente que le saques las pilas y la dejes abierta en un ambiente seco durante un par de días para elimina cualquier exceso de humedad antes de almacenarla definitivamente.

Ten en cuenta el clima

Si vas a colocar la cámara a la intemperie, debes elegir equipos que resistan la humedad y el polvo. Revisa el grado de protección (IP) que ofrece cada equipo antes de comprar el tuyo. Si el destino de tu equipo es una zona muy lluviosa o húmeda debes seleccionar aquellos con protección IP66 o superiores.

Los fabricantes recomiendan colocar pequeñas bolsas de gel de sílice en su interior para absorber las trazas de humedad que puedan entrar o que queden remanentes producto de la manipulación, reparación o recambio de pilas en ambientes muy húmedos.

Por otro lado, si la cámara estará expuesta a calor o frío intenso, entonces es mucho mejor utilizar pilas de litio que alcalinas.

Asegúrate de que la cámara quede bien cerrada

Por muy alto que sea el grado de protección de tu cámara, no tendrá ninguna validez si queda mal cerrada. Dejar resquicios por donde pueda penetrar la humedad estropeará la cámara en poco tiempo. Además, puede darle acceso a insectos que aniden dentro del equipo (hormigas, moscas, arañas, mosquitos, etc.) que de seguro descalabrarán el dispositivo.

No juegues al ingeniero

Algunos usuarios (sin experiencia en el diseño, cuidado y mantenimiento de cámaras de vigilancia) deciden hacerle cambios al hardware para hacerle supuestas mejoras, tales como agrandarle los agujeros para el micrófono o colocar cableado de alimentación. Estos cambios pueden provocar que el equipo pierda impermeabilidad y anulan de inmediato la garantía del dispositivo.

Trata tu cámara con cuidado

Recuerda que la tecnología y la violencia no se llevan bien. Por muy robusta que sea tu cámara, evita golpearla o someterla a vibraciones. Las conexiones electrónicas y los diodos infrarrojos son delicados y altamente sensibles al maltrato.